Humedades en las Construcciones

Desde que iniciamos nuestra actividad profesional hemos recibido numerosas consultas por problemas de humedad en viviendas y edificios, especialmente en invierno, ya que se agravan durante la estación lluviosa y húmeda, el frío, y la falta de ventilación.

Las humedades en las construcciones pueden tener distintos orígenes, por lo cual es importante determinar la o las causas a fin de deterrminar una solución efectiva.

 HUMEDAD DE OBRA:

Surge en el proceso de construcción tradicional. Si se ocupa una vivienda recién terminada, a la humedad propia de la obra (morteros, revoques, pinturas) se le suma la generada por el uso de la vivienda.

Recomendamos:

  • Realizar ventilación cruzada intensiva  para acortar el período de secado.

 HUMEDAD POR INFILTRACIÓN:

Procede del exterior, e ingresa a través de  techos, paredes exteriores o aberturas, a causa de fallas en las capas impermeables o problemas en la resolución de encuentros de distintos materiales o elementos constructivos.

Recomendamos:

  • Renovar la impermeabilización una vez cumplida su vida útil.
  • Colocar una protección exterior a las ventanas que se encuentren expuestas a lluvias y vientos fuertes.
  • Realizar un correcto amurado y sellado de aberturas.

 HUMEDAD PROCEDENTE DE LAS INSTALACIONES:

Se origina por pérdidas en las cañerías de agua sanitaria o de calefacción.

Recomendamos:

  • Usar materiales aprobados por la Intendencia y por UNIT.
  • Realizar las obras con mano de obra calificada y supervisión técnica.
  • Las instalaciones tienen una vida útil que depende del tipo de material utilizado. Se debe cambiar la instalación una vez llegada su obsolescencia.

 HUMEDAD POR CAPILARIDAD:

Proviene del suelo y asciende por los capilares de cimientos y paredes sin la adecuada barrera humídica.

Recomendamos:

  • Hay varios sistemas para tratar estos problemas, con diversos costos y efectividad. Por la complejidad del caso recomendamos que consulte a su arquitecto.

 HUMEDAD POR CONDENSACIÓN:

Procede del vapor de agua contenido en el aire interior de la vivienda, que al tocar una superficie fría condensa. Se detecta por el empañado o chorreado de agua sobre los vidrios y la aparición de manchas características en las paredes.

La pared se humedece y luego se fija polvo y esporas; se crean entonces condiciones favorables para el desarrollo de hongos y bacterias con un olor peculiar.

Sus causas principales obedecen a  factores constructivos (ambientes pequeños, muros exteriores con aislación térmica insuficiente) y de uso.

Recomendamos:

  • Mantenga las habitaciones ventiladas aún en invierno. En locales con este tipo de problemas no hermetice las ventanas con burletes a fin de tener una ventilación permanente.
  • Si cuelga ropa húmeda abra completamente las ventanas.
  • Si utiliza secarropas debe tener conexión de salida de vapor al exterior.
  • Evite o reduzca el número de plantas de interior; cada maceta constituye un aporte permanente de humedad al ambiente.
  • Coloque extractor de aire en la cocina.
  • Toda vivienda tiene un número óptimo de habitantes de acuerdo a su área. Superarlo aumenta la posibilidad de aparición de humedades.
  • La cocina y baño deben tener ventilación permanente. Mantenga cerrada la puerta a fin de que no ingrese el vapor de agua al resto de la vivienda. El baño se ventilará por el ducto y la hendija inferior de la puerta.
  • No lave los pisos con baldeo de agua.
  • Los vidrios son grandes condensadores de agua; secándolos evitará que el agua llegue a la pared.
  • Es importante tener en cuenta que cuanto mayor es la diferencia de temperatura interior- exterior, mayor será la probabilidad de que se produzcan condensaciones. Esta variación se regula con la temperatura de la calefacción.

Muchas veces es difícil determinar el origen de las humedades ya que en muchos casos se presentan juntos varios de los tipos descritos. Además en muchas ocasiones el agua puede ingresar por un punto y manifestarse al interior de la construcción en otro, ya que busca el pasaje más “fácil”.

Busque asesoramiento técnico si persisten los problemas. Las humedades sostenidas por períodos largos de tiempo deterioran las construcciones acortando su vida útil y requiriendo soluciones mucho más costosas.